Dinos qué nave cierras y qué equipos quedan dentro
Puedes llamarnos al 936 940 451, escribirnos por WhatsApp al 629 501 941 o mandarnos un correo a tarrega@vaciadoszafa.com.es. Si tienes una fecha encima —el vencimiento de un arrendamiento industrial, una escritura firmada, una entrega pactada con el comprador o el cierre fiscal del ejercicio—, dilo en la primera línea, porque el calendario decide si tu maquinaria se puede vender con tiempo o hay que colocarla contra reloj, y esas son dos cifras muy distintas. Nuestra base operativa está en el Carrer de la Ciutat de Balaguer 65, en Barcelona, y subimos a Tàrrega y a l’Urgell por la A-2; son unos ciento cincuenta kilómetros, así que no tenemos oficina abierta al público en la comarca y la visita se hace siempre en el propio inmueble y con cita acordada. Cuando escribas, mándanos la lista de máquinas con lo que puedas leer en su placa de características: fabricante, modelo, número de serie, año y potencia.
Dinos si arrancan, si han estado produciendo hasta el final o llevan tiempo paradas, si conservan cuadro eléctrico, manual y esquemas, si tienen utillaje o accesorios propios y cómo están fijadas al suelo. Cuéntanos también qué queda de stock y de materia prima, qué hay de estantería y mobiliario técnico, si hay depósitos, compresores o instalaciones de servicio, y si el patio exterior entra en la entrega. Y dinos qué te exige la otra parte, porque no es igual entregar a un propietario particular, a una sociedad patrimonial o a una administración concursal. Estamos acostumbrados a tratar con gestorías, con abogados de arrendamiento y con administradores, y si nos autorizas hablamos directamente con ellos. Puedes revisar antes todo lo que abarca el trabajo.
Teléfono
Zona de servicio
Horario
Visita técnica en el propio inmueble, acordada con día y hora por agenda
Teléfono: 936 940 451 · WhatsApp: 629 501 941
Área de servicio: Tàrrega y comarca de l’Urgell (empresa de zona de servicio, sin oficina de atención al público en la comarca)
Con seis datos estimamos valor, jornadas y portes
En el formulario indícanos la población y el polígono, la superficie aproximada de la nave y su altura libre, la actividad que cesa, el número de máquinas que quedan dentro, la fecha límite si la hay y una descripción de lo que sigue en el inmueble. Nos ayuda enormemente que adjuntes fotos de cada equipo, y muy en concreto una foto legible de su placa de características, además de un vídeo recorriendo la nave con el móvil: con eso comprobamos comparables de mercado y estimamos valor, jornadas y portes antes de subir.
Dinos también si hay puente grúa o hace falta traer elevación, si el acceso tiene muelle o se trabaja a pie de nave, si el vial admite tráiler con plataforma baja para transportar equipos pesados enteros, si hay suministro eléctrico todavía activo para poder probar las máquinas y si existe alguna restricción de horario acordada con las naves vecinas. Ese último punto es más importante de lo que parece: sin corriente no se puede enseñar una máquina funcionando, y sin enseñarla funcionando el precio baja. Y si tienes a mano el contrato, mándanos la parte que describe cómo hay que devolver el inmueble: de todo lo que nos llega es lo que más altera la cifra final y casi nadie se acuerda de adjuntarlo. La visita técnica en l’Urgell no tiene coste, pero no la usamos como gancho publicitario: nos parece lo mínimo antes de poner un número sobre la mesa.
Del aviso a la tasación de la maquinaria
Cuando nos escribes, lo primero que te pedimos no son los metros sino dos cosas: la lista de máquinas que quedan dentro y la fecha que tienes. Con eso ya sabemos si tu maquinaria se puede vender con tiempo o hay que colocarla contra reloj, que son dos escenarios económicos muy distintos. Si nos mandas fotos legibles de las placas de características, empezamos a mirar comparables de mercado antes de movernos. A continuación acordamos día y hora para la visita, porque subimos desde Barcelona por la A-2.
En la nave comprobamos si los equipos arrancan, en qué estado están los elementos de desgaste, si conservan cuadro, manual y esquemas, qué utillaje los acompaña y cómo están fijados al suelo, y revisamos también accesos, altura libre, elevación disponible y suministro eléctrico. De ahí sale una tasación equipo por equipo con dos cifras y un cálculo de lo que cuesta retirar todo lo demás, con el valor recuperable ya restado. Si aceptas la oferta, difundimos los equipos entre compradores del sector, organizamos las visitas para verlos funcionando y solo después empezamos a desmontar. Cerramos con la solera repuesta donde hubo bancadas, el reportaje fotográfico, los justificantes de cada corriente y el acta lista para que la propiedad la firme.
Contrato y ficha de equipos
Leemos qué exige la propiedad al recibir la nave y levantamos la ficha de cada máquina desde su placa de características.
Tasación y comprador
Dos cifras por equipo, venta con plazo y venta rápida, y búsqueda de comprador en el mercado de ocasión antes de desmontar nada.
Desmontaje y separación
Lo vendido se prepara completo y marcado; lo demás se separa por familias y sale con su justificante y su código.
Reposición y acta
Solera repuesta donde hubo bancadas, fosos cerrados y cierre con inventario valorado, fotos y acta firmada.
Lo que gana quien tasa antes de llamar al desguace
Leemos la placa antes de medir la nave
Fabricante, modelo, número de serie y año son lo que permite comparar contra el mercado real. Sin ese dato, cualquier valoración es una opinión.
Dos cifras y ninguna promesa
Venta con plazo y venta contra calendario, las dos por escrito. La horquilla completa desde el principio evita la liquidación decepcionante del final.
Comprador antes que desmontaje
El equipo se enseña funcionando en su sitio, que es lo que sostiene el precio. Después se desmonta, y se desmonta según cómo vaya a viajar.
Buscamos los papeles de la máquina
Manual, esquema y declaración de conformidad hacen que un comprador profesional pueda producir sin sustos, y eso se paga. Aparecen casi siempre en la oficina.
Los peligrosos, dichos por delante
Aceites, taladrinas, disolventes, baterías y fondos de depósito se aíslan el primer día y se derivan a empresa acreditada. Es la partida que más presupuestos mueve.
Cierre con expediente, no solo despejado
Inventario valorado, destino de cada activo, justificantes y acta: el paquete que la propiedad necesita para aceptar y liberar la garantía.
Resolvemos tus primeras dudas
¿Cómo se le pone precio a una máquina que lleva meses parada?
No se mira el tamaño ni lo que costó nueva: se mira lo que hoy pide el mercado por un equipo comparable. El punto de partida es la placa de características, porque fabricante, modelo, número de serie y año permiten localizar equipos equivalentes que se están ofreciendo en este momento y ver a cuánto se anuncian. A partir de ahí se corrige por lo que diferencia una máquina de otra: horas o ciclos acumulados, estado de los elementos de desgaste, si el control es reciente o está descatalogado, si conserva cuadro propio, si tiene el utillaje y los accesorios de serie y, sobre todo, si arranca. Una máquina que se puede ver funcionando y otra idéntica que nadie ha encendido en dos años no valen lo mismo, ni de lejos, aunque en el papel sean el mismo modelo.
¿Qué diferencia hay entre el valor de tasación y lo que voy a cobrar?
Bastante, y es la conversación más honesta que podemos tener contigo. El valor de tasación es lo que un equipo puede alcanzar si hay tiempo: se prepara, se anuncia, se enseña funcionando y se espera al comprador que precisamente busca eso, lo que puede llevar semanas o meses. El valor de venta rápida es lo que se obtiene cuando hay una fecha de entrega encima y la máquina tiene que salir sí o sí, así que el comprador sabe que tiene la posición fuerte. Entre una cifra y otra puede haber una diferencia muy notable. Por eso te damos las dos y te decimos cuál es realista con tu calendario, en lugar de enseñarte la alta para captar el encargo y liquidarte después con la baja.
¿Por qué insistís en no desmontar antes de encontrar comprador?
Porque el orden habitual del oficio destruye valor. Un comprador profesional de maquinaria de ocasión quiere entrar en la nave, ver el equipo conectado, oírlo trabajar, comprobar movimientos y revisar el cuadro antes de poner dinero encima. Ese mismo equipo desmontado y apilado sobre palés se convierte en una incógnita: nadie sabe si funciona, si falta algo o si se dañó al sacarlo, y el precio se desploma o directamente desaparece el interés. Además, el desmontaje bien hecho es distinto según quién se lleve la máquina: si va entera sobre plataforma, si va por conjuntos numerados o si se achatarra. Decidir eso antes evita cortar lo que no había que cortar.
Mándanos la placa de características y empezamos por ahí
936 940 451